Las chicas no solo quieren divertirse

Esta mamá así como la ven (leen) en su época de estudiante se le dio por el arte. La vida, los trabajos, las oportunidades me llevaron por un lado completamente distinto (o no, depende de cómo lo mires), lo cierto es que aunque pasen los años y por muy lejano que esté en mi curriculum, siempre vuelve a aparecer.

Hoy me topé – o él se topó conmigo – con un libro sobre una gran artista, que tenía archivado de mis años mozos,  y me dieron ganas de revisitar su historia por varios motivos:

  • Por su lugar dentro de un movimiento, excelente técnica y sensibilidad
  • Por ser una mujer derribando mitos en una época donde el “No podés” era moneda corriente
  • Y sobre todo, para presentárselas a las que no la conocen y son mamás, acercándoles tan solo un periodo de su obra, quizás el más famoso y que personalmente resinifiqué desde la llegada de mi pequeña.

Con ustedes Mary Cassatt.

 

Las chicas no solo quieren divertirse

 

Nació en 1844 en una familia acomodada de Penssylvania. Su padre, para no desentonar con la época, se opuso a sus inclinaciones artísticas. No solo él refunfuñaba frente a su dedicación de tiempo al arte, maestros, tías abuelas, congéneres, la sociedad en general no veía con buenos ojos la intromisión de las señoritas en ese mundo.
A pesar de todo y gracias a su tenacidad ingresó con 15 años en la Academia de Bellas Artes.

Duró poco, se cabreó porque la trataban entre algodones, sintiendo que no estaba aprendiendo con el rigor y la profesionalidad que ella exigía.

Señores, lo de Mary no era un hobbie de niña rica, quería ser artista de verdad. Pues ahí mismo abandona la academia, decide estudiar de manera autodidacta a “los grandes” y para Europa parte.

Analizó, observó, volvió a analizar, volvió a observar  las obras más significativas de la historia. Pasaba horas, días en los museos.

No fue en vano, en 1877 y luego de tocar varias puertas llega una oportunidad como pocas, recibe una invitación del mismiiisimo Degas. En aquel tiempo, los impresionistas empezaban a exponer de manera independiente y él la animó a que expusiera con ellos. Desde ese momento su carrera queda ligada al círculo de artistas impresionistas de París impulsándola al reconocimiento público y respeto del medio.

Pero no quiero aburrirlas con datos que pueden encontrar en Encarta (¡Uy que antigüedad!, quise decir Wikipedia)

 

¿Cuál es la parte que hoy quiero compartir de su vasta e interesante obra?

Aquella que nos toca de cerca a las mamás, sus escenas de momentos de la maternidad que retrató como nadie (Aunque ella nunca quiso casarse y tener hijos, EL mandato de la época)

Gestos, miradas, naturalidad, brillos todos puestos a favor de mostrar esos instantes únicos entre mamá e hijo. Muchas de estas instantáneas, aunque de otras épocas, seguramente se te van a ser muy actuales y muuuy cercanas.

Te dejo una selección de las obras de este periodo, podés también ingresar haciendo click aquí a para ver más trabajos.

Contame ¿A vos cuál te gusta más?

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