Hey mama rock!

Hace mucho mucho tiempo, yo joven pebeta, venía en el subte después de un día largo de trabajo escuchando ALASCHAPAS un lindo compilado de punk.

Yo no sé si el chico que me hizo el siguiente comentario

1) Me quería sacar conversación (si, chicas fui joven y soltera, como vos, como vos y como vos)

2) Estaba realmente harto de la música que se colaba de mis auriculares

3) Era parte de una cámara oculta de Tinelli y solo quería hacerme enojar.

“Vos tenés cara de escuchar Arjona”, me dijo y descolocado por mi gesto de “What?!!!” hizo mutis por el foro y se bajó en estación Pasteur.

Stop.

No tengo nada en contra de Ricardo, o sus amigos de género, es que realmente mi perfil musical es ABSOLUTAMENTE todo lo contrario.

Aún hoy cuando me preguntan que música me gusta (de cabecera, porque escuchar te escucho de todo) se siguen extrañando:

 

“Que tal soy Sisi, tengo casi 40, mirada angelical pero no puedo dejar el punk rock”

 

Pareciera que una al crecer y/o al hacerse “mamá de” deja de un momento a otro de ser quien era en todo sentido. Bueno, un poco es verdad, ponele.

Una se amolda, cambia RATM en el auto por Topa, deja de teñirse el pelo de verde para no asustar al infante y la cresta hecha con jabón Federal ya no garpa en las reuniones del colegio. Eso sí,  sin culpas ni vueltas,  en cuanto tenemos un momento de soledad (¿existen?) metemos play y suena…lo que queramos que suene.

 

“Yo escuchaba Deep Purple hasta que nació Benjamín y no sé si será hormonal pero me compré un compilado de Mijares”

 

Soy de la generación X, yo vi a todos Los Ramones vivos (léase con voz de Susana hablando del dinosaurio), Kurt Cobain “se fue de gira” cuando yo estaba en plena adolescencia y MTV pasaba música, mucha música, que grabábamos en VHS para verlos mil veces al volver del cole y esa “marca” no desaparece del todo. Creeme que no.

Y como yo hay mamás de “otro palo” a las que les pasa algo similar.

Las que escuchaban rocanrol y usaban polainas, las seguidoras de Ricky Martin y sus mechas largas, las que andaban a puro punchi punchi con la  Energy 101.1:  secreta o abiertamente deseamos que nuestros chicos compartan un poquito no más de (cada una desde su vereda) “la buena música”  que a nosotras nos gusta/ba. Al menos para tener una chance de cambiar un día de repertorio y darle descanso al pobre sapo que no para de saltar por todo el jardín.

 

“Mirá escuchá que lindo que suena este tema de los Beatles”

“Mirá esta canción de – se viene la pachanga -, le gustaba mucho a mami cuando iba a bailar a Planet”

“Escucha ese riff que tiró Steve Vai”.

 

Stop (2)

Chicas, es una batalla perdida.

Los chicos van a escuchar lo que ellos quieran, con suerte se acercarán a nuestros gustos y con mucha más suerte harán (por su bien) su propio camino musical.

Todos este ir y venir de ideas sueltas y desparejas, entre décadas y recuerdos tiene un porque:

¡Haga sonar sus platillos señor Chad Smith!

Sin más preámbulos, dejo oficialmente inaugurada una nueva sección del blog “heymamarock” que no será otra cosa que apuntes, recomendaciones y todo lo relacionado con la música no convencional para niños y propuestas aledañas, que como mamá un poco punk rocker que soy,  me van gustando y me hacen ilusionar con que la peque alguna vez me diga “Ves mami, eso si me gusta”.

Mirá la primera de muchas entradas aquí: DISNEY REGGAE ¿QUÉ?

 

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