Tengo miedo de convertirme en Linda Blair en el exorcista

Por distintos motivos muchas madres deben o quieren salir a trabajar fuera de casa. Acá yo! Yo! …dentro del primer grupo.
“Charlando” con mis amigas en igual situación, en el grupo de whatsapp “Madres con culpa de la república argentina” los temas que más sale son: “Estoy tan cansada que ni ganas de irme a dormir tengo” o “Tengo miedo de convertirme en Linda Blair en el exorcista y que los chicos me escapen”.

 

¿Será que hay alguna receta para que el cansancio mental y físico de la vida laboral no termine por meterse en casa disfrazado de ataque de caspa?

 

Recolectamos, ellas, yo ah! y mi tía Cecilia, que no usa Whatsapp pero crió a tres hermosos niños solita solita, varios tips que prometimos, cual ratitas de laboratorio probar durante un mes para ver si funciona.
¿Te sumás?

 

1) Dejar la culpa de lado y pedir ayuda, el yo puedo o yo lo hago mejor no sirve.

Si tenés pareja, le tocará su parte. Y si tus chicos ya están en edad de ayudar, así sea a poner una mesa, dejalos que lo hagan. No solo te va a aliviar, ayudará a la familia a tirar a todos para la misma causa: fuera nervios de casa.

 

2) Deja en lo posible el trabajo en el trabajo.

Una manera de cortar por lo sano es apagar una hora el teléfono laboral (si, no va a explotar nada) y si no podés hacerlo por el tipo de trabajo que tenés, dejalo fuera de tu vista para no andar chequeando cosas cada 5 minutos.
Funciona también 10 minutos antes de llegar a casa caminar, bajate antes del colectivo, hace el trayecto a pie, que la caminata te oxigene. De la oficina al subte y del subte a la casa no aporta mucho.

 

3) Buscá un rato en la semana para vos, solo para vos.

Schh schhh..nada de no tengo tiempo o no tengo plata. No hace falta ir a un gimnasio de esos hiper caros 8 veces a la semana y dejar a los chicos saltando por las paredes con la abuela para encontrarte con vos. A mí me sirve por ejemplo acostarme un rato antes a leer ese libro tannn interesante. A Carla, mi amiga que está separada y pasa mucho tiempo con los chicos, le gusta aprovechar cuando se van con su papá para ir a la plaza a dibujar.

 

4) Mi tía Cecilia me dice que ponga que aprendas a decir que no.

Simple y claro. Todo no se puede y vos y los otros deben saberlo para que reine la armonía. ¿Piyama party un martes? No.

 

5) Horarios (flexibles algunos días claro).

Los chicos a la cama a las 10 para que estén bien descansados, evitar las corridas y peleas a las 7 am y para cuidar claro tu matrimonio, concubinato o nueva simpatía vía chat.

 

6) Por último y no por eso menos importante, conectate con los tuyos. El resto, si el resto todo el resto puede (y debe esperar)

 

En un mes les cuento los resultados del experimento.
Le tengo fe.

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